ESTUDIAR POR CONVICCIÓN O POR PRESIÓN

Cuando estaba en el colegio, era una alumna muy aplicada, en realidad no era que me gustase estudiar, sino no sé, sólo era responsable y por ello obtenía buenas calificaciones. Ocupaba siempre alguno de los primeros diez puestos y no me iba mal.

Obvio que habían otras personas que eran mejores que yo, con mejores notas y muy buena memoria para retener todo lo que se podía, recuerdo con especial atención a una compañera de clase, se llamaba Magali y obviamente no voy a mencionar aquí su apellido, pero ella siempre se sacaba los diplomas a fin de año, a parte de las mejores notas en conducta, en mi caso yo siempre sufría por las notas de conducta, pero en fin.

El hecho es que cuando estábamos en el ultimo grado de la educación secundaria, vino una universidad no muy prestigiosa, pero si en ciernes, tratando de capturar mas clientes por cinco años. Ellos nos tomaron un examen de sorpresa.

El hecho fue que todo el año rindió el examen y las notas fueron publicadas dos días después en los pasadizos de las aulas. Como aquella universidad no tenía gran variedad de opciones, yo postulé a Medicina veterinaria y a Derecho como segunda opción.

Llegó el día de la publicación de las notas y en el recreo era inevitable no ver los puntajes y sobre todo, ver aquellos puntajes de las otras personas.

Grande fue mi sorpresa al ver que los primeros puestos de los salones de ultimo año, no eran necesariamente los que encabezaban la lista de resultados de aquella universidad, gente como yo, que era responsable pero no estudiosa, a la manera de quemarse las pestañas para un examen, era la que había ocupado la mayoría de los primeros puestos.

Y es que el aprendizaje debe darse de una forma paulatina y no basarse en la memoria de corto plazo.

Yo había ocupado el tercer puesto de entre casi 300 alumnos que estudiaban en diferentes salones el último año, aquella amiga que les hable líneas arriba había ocupado el puesto 25 y la carrera a la que iba era Derecho.

Esto mas allá de develar el asunto de que existen aun grandes dificultades en los sistemas educativos secundarios, revela que no siempre los primeros alumnos son los que mejor se desenvuelven en el ámbito universitario, y es que la educación de los colegios es diversa y la de las universidades se centra solo en los aspectos referidos al tema que nos interesa.

Yo posteriormente ingresé a la universidad y seguí la carrera de literatura. Posteriormente tuve que ir a otra universidad para un ciclo de conferencias, grande fue mi sorpresa al ver a esa amiga estudiando una profesión que en los años de colegio nunca me imaginé seguiría, ¿adivinen cual? Sí, Literatura.

Y es que, me contaron después, que ella en realidad postulo a derecho en dicha universidad y opto como segunda a literatura.

Al parecer su puntaje no le alcanzo para esa carrera y tuvo que ir para esa segunda opción.

Nadie niega que le gustaba en algún sentido la literatura, pero aspectos como la presión del afuera, la edad, que cada vez se acorta más al momento de la inserción laboral y esos aspectos hacen que personas elijan carreras por elegir o porque es su única oportunidad.

June 27th, 2007

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