SIN TEMOR A LOS EXAMENES
Los exámenes son las evaluaciones más utilizadas para poder comprobar si hemos adquirido cierta clase de conocimientos.
Para los profesores y docentes sirven para poder verificar en que estado el alumno ha alcanzado sus niveles de conocimientos y habilidades, y para descubrir que puntos en su clase no se han desarrollado completamente como para que el alumno los haya captado de manera adecuada.
Para los alumnos nos sirven para poder hacer hincapié en aquellos puntos que hemos flaqueado, es decir, hacia todas las respuestas que omitimos o que nos equivocamos, ello indicará en qué medida aprendimos o no los conceptos que se nos brindaron. Por otro lado, las respuestas correctas nos ayudarán a reafirmar que nuestros conocimientos estaban bien.
Además, para los exámenes de tipo final, lo que el maestro incluye como parte de la selección es aquello que imprescindiblemente debemos saber, pues es lo que se considera más importante.
Para un buen proceso de aprendizaje, siempre debemos saber la resolución del examen, de esa manera podremos despejar las dudas que tengamos acerca de cual pudo ser la respuesta correcta.
Para poder rendir bien un examen hay que tener en cuenta dos reglas principales:
La primera de ellas se refiere al repaso de los puntos fundamentales en la materia. Lo ideal sería hacer un bosquejo del tema rechazando todos los detalles y puntos irrelevantes, reflexionando el tiempo necesario sobre ellas para ordenar todos los pormenores.
Para que sea más fácil la recordación de los ejemplos es factible que se interrelacionen con las conclusiones generales y los puntos en general vistos acerca del tema.
La segunda regla precisa tener que tomarse el tiempo necesario para el repaso, eso evitará toda probabilidad de tensión nerviosa que produce el realizar este proceso a última hora.
Para conseguir mejores resultados, es importante darle un tiempo adecuado al repaso de las materias del curso, una o dos semanas antes sería lo ideal. Si decide dejar algún tema para el último momento que sean sólo las conclusiones generales.
A parte de tener que preparar los temas que van a ser materia de estudio y de estar preparados adecuadamente para rendir la prueba, es necesario que se tengan en cuenta otras consideraciones que también ayudarán con los fines que tenemos.
En primer lugar, debemos de tratar de descubrir en los docentes, la predilección que poseen hacia determinados temas en específico, una vez encontrado este punto, debemos pensar cuales son las preguntas que se pueden realizar a partir de los temas ubicados, y pensar de que manera vamos a contestarlas.
Para poder rendir un buen examen, debemos estar muy bien descansados para cuando nos toquen las épocas de los exámenes. Debemos además conservarnos tranquilos y confiados en el trabajo que hemos realizado durante la duración del curso.
Una vez recibido el examen, es aconsejable leer todo el programa y además tomarnos el tiempo necesario para poder comprender cada una de ellas, recuerde que antes de contestar hay que leer las preguntas pues hay miles de preguntas engañosas que pueden desencadenar que nos equivoquemos.
Hacer un bosquejo en nuestra mente acerca de cómo contestaremos puede ayudarnos bastante y si algún tema no nos queda claro, debemos aguardar un tiempo al final para hacer las correcciones del caso en el examen y volver a releer todo antes de entregarlo al profesor.
August 6th, 2007
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